Un homenaje al diseño y los detalles que hicieron historia
- atahualpacomunicac
- 6 jul
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Como cada domingo, en este mes de aniversario, compartimos una nueva postal del pasado. Esta vez, nos detenemos en los envases antiguos: frascos, latas, etiquetas y botellas que guardaban remedios, perfumes, tónicos y secretos de botica. Objetos cotidianos que hoy, más de un siglo después, siguen hablando.
A comienzos del siglo XX, Uruguay vivía una etapa de modernización. Las boticas —como lo fue Farmacia Atahualpa desde 1908— eran centros clave en la vida del barrio, donde la medicina se mezclaba con el arte y la confianza.
El diseño gráfico aún no era una disciplina profesional como la conocemos hoy, pero ya se imprimían etiquetas, cajas y prospectos con una intención clara: destacar calidad, elegancia y precisión. En muchos casos, los envases se importaban de Europa, sobre todo de Francia o Alemania, y las etiquetas se encargaban a imprentas locales con grabadores especializados. Se usaban litografías, tipografías ornamentales y escudos, con una estética que combinaba lo artesanal con lo científico.
La belleza no era un accesorio: era parte del lenguaje del cuidado.
Hoy queremos rendir homenaje a esos detalles. Por eso, además de compartir esta pequeña colección de envases de época, dejamos una pista: el regreso de una colonia nacida en 1908, rediseñada para honrar ese legado visual. Se lanza el 15 de julio. Por ahora, solo una imagen entre muchas. ¿La viste?
Nuestra inspiración de hoy. ¿Qué te parece?





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